El colectivo Galactyco, preocupado por la "imposición" del 'pin parental'

El colectivo expresa su preocupación por cuanto está sucediendo en la Región de Murcia con esta cuestión. En 2016, hace ya más de tres años, se aprobó en la Región una ley que pretende seguir avanzando en Igualdad, en formación y en conocimiento sobre la realidad de la existencia de la Diversidad. 
 Esta ley, la 8/2016 de Igualdad LGTBI,  obliga a que en los centros educativos se implante formación y talleres que inviten a la tolerancia y la aceptación completa de aquello que tradicionalmente se ha condenado, estigmatizado y discriminado:  ser gay, lesbiana, bisexual o trans.  Que se muestre que la diversidad es parte de la realidad, y que lo que condiciona nuestro bienestar y felicidad es la imposición de lo heteronormativo como norma existencial, como modelo único de proyectar nuestras vidas en el plano afectivo, sexual, de género y familiar. Esta ley se aprobó por unanimidad de todos los grupos parlamentarios, aunque no existió un compromiso real de nuestro gobierno regional para aplicarla, debido a las presiones de los ultraconservadores.   
  
"Sabemos que la escisión de la derecha en este país nos ha traído un partido político, Vox, que ha llenado sus filas de las personas más conservadoras, ultracatólicas y retractoras del impulso y esfuerzo común por hacer de nuestra sociedad un lugar más amable y habitable para la minoría que representa el colectivo LGTBI.   Y sabemos que su mayor preocupación es que sus hijos no aprendan que la diversidad existe,  que tenemos el mismo derecho de formar nuestras familias, de proyectar nuestras vidas en las mismas condiciones de libertad y seguridad, de planificar nuestra experiencia vital según nuestra naturaleza como seres humanos, de desarrollar nuestros anhelos y deseos,  y de vivir en paz después de siglos de discriminación y odio", aseguran desde el colectivo. 
A su juicio, el pin parental que pretenden imponer desde la Consejería de Educación de la Región de Murcia, alentados por grupos ultracatólicos como el Foro de la Familia o HazteOír, vulnera de manera descarada los decretos regionales que regulan las leyes educativas de nuestro país, concretamente los Decretos 220/ 2015, del 2 de septiembre y 198/2014, de 5 de septiembre, por el que se establece el currículo de la Educación Secundaria y Primaria en la Comunidad Autónoma de Murcia, cuyo contenido claramente dictamina que las actividades complementarias que cada centro organice no son voluntarias, sino obligatorias, salvo que condicionen a realizarse fuera del centro educativo. A lo único que obligan estos decretos es a informar del contenido de las actividades.    En segundo lugar, la mencionada Ley 8/2016 de Igualdad, impone la obligatoriedad de la formación en Diversidad.   Así mismo, todas las leyes dedicadas a orientar la educación, los convenios de protección al menor, la propia Constitución y nuestro Estatuto de Autonomía, están dirigidas al compromiso educativo con la Igualdad,  y al buen desarrollo de nuestros menores.   Y esto, sin lugar a dudas, incluye la no discriminación por razón de sexo, orientación sexual o de género, y procedencia familiar.   
"Así se lo hemos hecho saber a todas las fuerzas políticas, a la Consejería de Educación y a la Consejería de Mujer, LGTBI, familias y política social, así como al Defensor del Pueblo, al que nos hemos dirigido recientemente para que medie e intervenga en este deliberado atropello a la legalidad vigente por parte de la Consejería de Educación, que tiene como único fin contentar al partido de ultraderecha Vox, con quien nuestro gobierno regional ha pactado para conseguir la investidura, y siendo este asunto prioridad en sus políticas lgtbifóbicas", añade. 
"Con todo esto queremos recordar a todos los grupos municipales de la ciudad de Cartagena su compromiso con nuestro colectivo, sus promesas electorales definidas en sus programas y, sobretodo,  su deber de defensa de la Ley. Sería una vergüenza para nuestra ciudad que las intenciones de quienes pretenden llevarnos a un pasado que creíamos superado, pongan en jaque a quienes más a la izquierda,  a la derecha o  en el centro, ya habían entendido y asumido que la educación en Diversidad Afectivo-Sexual, de Género y Familiar no es una opción, sino un deber como sociedad, y que son precisamente aquellos que permanecen anclados en los prejuicios contra nuestro colectivo los que más necesitan de la misma", apuntan desde el colectivo exigiendo sentido común.