Apanda, cuarenta años haciéndose oír

Escrito por Carlos Illán Ruiz - 21DEhoy agenCYA. 8 de diciembre de 2019, domingo

La asociación de padres de niños con discapacidad auditiva ha celebrado el cuarenta aniversario de su creación con la satisfacción del buen trabajo llevado a cabo en cuatro décadas por las diferentes personas que han formado su gran familia, siendo uno de los objetivos permanentes la briega por conseguir romper en la sociedad diaria las barreras comunicativas que siguen sufriendo los afectados.





Apanda sitúa su origen en el 27 de noviembre de 1979, casi casi cuatro décadas, como una asociación de padres de niños con discapacidad auditiva a los que también une el deseo de mejorar la calidad de vida de estas personas y fomentar su participación activa en la sociedad.

Luis Cervantes, quien falleció en accidente de tráfico en 1996, fue su impulsor (su detonante fue que tenía un hijo que padecía sordera) y primer presidente de una iniciativa que en 1980 fue declarada de utilidad pública por el Consejo de Ministros.

Clave en su desarrollo y los resultados obtenidos ha sido el centro de rehabilitación 'Príncipe de Asturias' de Cartagena, donde se atiende a la rehabilitación integral y diagnóstico desde temprana edad de las personas con problemas de voz, habla, lenguaje y audición, siendo muy importante para que todo esto pueda seguir adelante en óptimas condiciones el capítulo económico a través de recursos propios, subvenciones del IMAS y los convenios con ayuntamiento de Cartagena y Servicio Murciano de Salud. Por cierto, el nombre del centro viene dado por la presidencia de honor que SAR Felipe de Borbón aceptó en 1980, cuando era príncipe de España.

Actualmente, la plantilla la integran veintidós personas, curiosamente todas mujeres, aunque es un hecho simplemente anecdótico, pues en otras ocasiones también han estado varones. Al frente está la presidenta, Encarnación Pérez Martínez, dentro de una organización en la que la asamblea general de padres es el órgano supremo de gobierno, situándose después la junta directiva y la persona que ocupa la presidencia.

Encarnación Pérez (en la foto adjunta junto al busto de Luis Cervantes) lleva diecisiete años trabajando en Apanda y en junio fue reelegida para su segundo mandato de cuatro años. "Yo formaba parte de la directiva, en la que estamos padres y en la que no existe ánimo de lucro alguno. Al final, un día di el paso para presentarme y aquí estoy", indica a esta redacción, apuntando que este segundo ciclo en el cargo cree que será más duro que el anterior, "pues cuando en octubre entre el decreto de la atención temprana (dirigida a niños de 0 a 6 años) no sabemos qué ocurrirá. Antes el 95% lo cubrían económicamente las administraciones y el 5% los padres, pero ahora no lo sabemos. Estamos en esa lucha".

Actualmente el centro acoge a 64 niños con deficiencia auditiva en rehabilitación y entre los proyectos está la extensión hacia el Mar Menor, tras la firma llevada a cabo con al ayuntamiento de San Javier, "lo que facilitará dar cobertura a aquellas familias (actualmente son diez) y evitarles desplazamientos y costes", apunta.

En la conversación que mantenemos con la presidenta, con María Palazón Rodríguez (integrante del comité técnico y organizador) y María José Hernández hablamos de las causas de los problemas de déficit auditivo ("aunque hay casos hereditarios, pero sigue sin saberse el motivo que los causa"), de la "plena satisfacción" del trabajo que se realiza en el centro y de los pasos que se están dando en la participación activa de la persona que sufre esa carencia dentro de la sociedad. Nos explican que la comunicación se efectua sindante (lenguaje de signos) y oralistas (vocalización), pero también que aún falta "mucha accesibilidad" para ellos en sus entornos. Por ejemplo, hay un sistema de bucle magnítico que se puede instalar (los hay fijos y móviles) y que facilita la recepción por parte de los afectados mediante audífonos, pues acerca el sonido oral y reduce el ambiental, pero que en Cartagena apenas existe, con excepción del salón de Plenos del Ayuntamiento, de un aula de la UPCT y del ARQUA.

La concienciación social no está en proporción a las cifras de personas que sufren este problema. En España se calcula que un millón de personas sufren discapacidad auditiva y que cinco de cada millar de recién nacidos llegan con sordera, siendo 2.500 familias las que se incorporan a esta problemática cada año.

En la Región de Murcia son treinta mil los que padecen alguna discapacidad auditiva, de los que 29.000 utilizan como vía de comunicación el lenguaje oral.

Apanda siempre ha trabajado por concienciar a la sociedad cartagenera del problema que sufre una parte de su ciudadanía, como, por ejemplo, han sido iniciativas tan populares como 'Biciapanda' y 'Marchapanda'. Ahora está inmersa en la campaña de sensibilización de la federación regional 'Con senTido' y en la campaña nacional de la confederación española de familias de personas sordas, cuyo lema es 'Óyeme. Derecho a oír y ser oído'.

Dentro de este terreno cabe encuadrar el programa de actos del cuarenta aniversario que se ha desarrolaldo, pues este año es especial para Apanda, ya que no siempre se soplan '40 velitas'. "Han sido cuatro décadas de mucho trabajo para dar la respuesta a lo que nos demandan y, la verdad, es que estamos contentos. Han sido varias juntas directivas las que han pasado, pero siempre se ha mantenido la misma filosofía".

El pasado mes de abril hubo un primer capítulo de la celebración con una barbacoa de convivencia que reunió a antiguos socios y colaboradores de Apanda. Fue el 'pistoletazo de salida' que en octubre continuó con la jornada titulada 'Importancia del desarrollo de las habilidades auditivas del niño con sordera (P.B.E.)' y con el almuerzo-gala que tuvo lugar el 23 de noviembre.

"Apanda siempre organiza jornadas en las que trata de traer a Cartagena profesionales de reconocido nivel regional y nacional, que dan a conocer los últimos avances en detección e intervención de este problema", explican a Cartagena de Hoy, resaltando que todos los ponentes acudieron sin poner problema alguno. "La finalidad de estas jornadas era abordar la discapacidad auditiva desde una perspectiva teórico-práctica, que permita un enfoque global y transversal de la realidad de las personas con sordera en la actualidad", apunta María Palazón. "Con ello estamos contribuyendo también a la eliminación de las barreras comunicativas que día a día, las personas con discapacidad auditiva se encuentran, y que facilitan que se desarrollen en un ambiente normoyente".

 Cuarenta años de Apanda en los que sus mensajes son hechos ('Siempre a tu lado - Conectando familias - Defendiendo derechos - Suprimiendo barreras - Creando futuro') dentro de una voluntad de superación constante.  
          

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