¡Piensa con los pulmones!

¿Quién no le ha hecho demasiado caso al corazón estando enamorado o se ha dejado llevar por el estómago ante una tarta de tres chocolates? Está claro que no solo pensamos con la cabeza. Y ya es hora de empezar a pensar con los pulmones para cuidar el aire que respiramos. ¿Cómo? Reciclando las latas, briks y envases de plástico que consumimos en el contenedor amarillo. ¡Eso es pensar con los pulmones!