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"El Banco de Alimentos ha resurgido en Cartagena"

Juan Gómez (izquierda del lector) en la nave de recepción de alimentos de La Palma

Juan Gómez Ayala, quien encabeza el grupo de personas que se hicieron con las riendas de la institución benéfica hace medio año para evitar su desaparición, expresa que siguen resistiendo al propósito de la federación nacional de que Murcia asuma la sede de Cartagena a la vez que a base de trabajo han logrado extender cada vez más su presencia social y conseguir el apoyo del gobierno empresarial y del tejido vecinal y empresarial.



Juan Gómez Ayala es uno de los nombres propios del movimiento vecinal y solidario de Cartagena, donde está inmerso desde hace unas dos décadas, aunque realmente su participación social ya emergió anteriormente formando parte de la Escuela de Fútbol Esperanza, en asociaciones de padres de colegios y en consejos escolares, para en la pasada década asumir la presidencia de la asociación de vecinos de la Barriada Virgen de la Caridad, colectivo vecinal que es el más antiguo de España, situando su origen a principios de los años sesenta del pasado siglo. "Ese espíritu de ayudar a los demás lo tengo desde hace muchos años y por eso me muevo por todos los movimientos vecinales y sociales. Quizás, afectó la crisis económica que sufrió Cartagena en la década de los años noventa y que afectó mucho a la Barriada Virgen de la Caridad, que es un barrio muy vulnerable".



En junio pasado su nombre se unión al del Banco de Alimentos de la Región de Murcia en Cartagena. "Hubo un llamamiento llevado a cabo por los que estaban en la institución pidiendo ayuda, indicando que si no salía gente nueva que asumiese esa labor, se tendría que disolver el Banco de Alimentos. Hubo personas que dieron el paso y se formó una gestora, que convocó una asamblea en la que salimos un grupo de vecinos con el reto de que no desaparezca el Banco de Alimentos", indica quien forma parte de una directiva de catorce personas.

Le preguntamos por la complicidad el reto y responde que este grupo de vecinos "no queremos que se vaya a pique el Banco de Alimentos de Cartagena y lo asuma el Banco de Alimentos de Segura. Ya lo hizo dos veces, una por temas políticos y otra por cuestiones económicas, y si lo hiciera una tercera vez lo haría de forma definitiva. Queremos evitarlo".

Mientras ofrecen resistencia a esos propósitos de la federación nacional, trabajan en la auténtica razón de ser de la institución, la recogida de alimentos. "Esta directiva ha conseguido el apoyo del gobierno municipal del ayuntamiento de Cartagena, del tejido industrial y de las asociaciones de vecinos del municipio, lo que nunca tuvieron anteriores directivas. Es lo que tratamos de hacer ver a la Federación, pero insisten. El problema es que ellos no apuestan por nosotros y quieren, de forma arbitraria elminarnos por lo que han hecho otras directivas, cuando resulta que el Banco de Alimentos de Cartagena es más antiguo que el de Murcia y que la propia federación. Parece que no quieren que resurjamos, pero hemos resurgido y nos merecemos que nos den crédito", proclama Juan Gómez, quien apunta que todas las ONGs a las que facilita alimentos el Banco de Alimentos "tendrían que desplazarse a Murcia para recoger los productos si no evitamos esas intenciones".

El presidente destaca el apoyo municipal, "que debe seguir con cualquier color político", que se ha plasmado con el alquiler que cubre Asuntos Sociales de la nave de recepción de alimentos, sita en el polígono industrial de La Palma. "Planteamos una teoría muy simple, que si el Ayuntamiento ayuda a asociaciones festeras, culturales, empresariales y sociales, entre las que están las ONGs a las que suministramos alimentos, ¿por qué no al Banco de Alimentos? A partir de ahí se está sumando el tejido empresarial en una labor crucial, pues las familias vulnerables existirán mientras no pongan remedios los gobiernos nacionales, regionales y locales, pues mientras no suceda sus integrantes seguirán precisando alimentos".