"¡Esto sí es una boda!"

Escrito por Carlos Illán - Marian.G - 21DEhoy agenCYA. 24 de septiembre de 2019, martes

El tradicional acto carthaginés, en el que el amor va abriéndose paso entre Aníbal e Himilce, potenció su celebración festiva ante unos dos mil quinientos espectadores. Después, en el campamento, tarta para todos y más honores para los novios. GALERÍA DE FOTOS (pinchar aquí)


'Tan difícil como llegar es mantenerse'. Más o menos, así es la popular frase y que bien se puede aplicar al acto de 'Las bodas de Aníbal e Himilce', que durante unos noventa minutos ayer se representó en el macroescenario del puerto, cuyos 47 metros lineales se distribuyeron con un escenario principal con dos más pequeños laterales, uno que representaba a Qart-Hadast y otro a Cástulo. Enfrente, el aforo de 1.600 localidades quedó desbordado y cientos de personas tuvieron que ver la obra en pie. Hasta ahora, ha sido la entrada más amplia de las que han acogido los actos en el puerto.



Las 'Bodas' es de esas obras que cautiva al que la descubre y que no cansa al que repite su visionado cada año. Es cierto que el público está entregado desde antes de comenzar y que no hay que reinventarse continuamente, lo que ya asegura buena parte del éxito, pero no por ello pierde mérito. En absoluto.



En esta ocasión la representación fue similar al año anterior, pero potenciándose lo que es la celebración propia de una boda, para lo que aumentaron las danzas y los actos con el fuego bajo la animosa marcha imprimida por el grupo Wyrdamur.

A resaltar fue también la interpretación, pues varios de los protagonistas se estrenaban, como Víctor Nieto (Aníbal Barca), Carmen Pareja (Himilce) y Pedro Bastida (rey Mucro). Lo hicieron genial en una puesta en escena con sonido perfecto.

La sipnosis es la conocida versión de que se pacta una alianza entre los cartagineses y los pueblos íberos que pasa por un matrimonio de estado entre el estratega púnico y la princesa de Cástulo. Aníbal mostrará sus esperanzas y temores con sus hermanos Magón y Asdrúbal de 'la camada del león' y se le aparecerá su difunto padre Amílcar Barca. Por su parte, Himilce abordará su reticencia con su padre (rey Mucro) y su aya, pues no quiere ser moneda de cambio. Sin embargo, entre ambos va brotando el amor, culminado con una gran boda y tres días decretados de fiestas en Qart-Hadast.



Capítulo de anécdotas. En la escena de los tres hermanos Barca, dos de ellos son hermanos en la vida real (Víctor y Javier Nieto). El vestuario de Himilce era sorpresa hasta que irrumpió siendo llevada por guerreros de su tropa.

El otro apunte es que hubo beso cuando ambos se dan cuenta de su amor, pero no tras la boda oficiada por el sacerdote Antonio Cano. Sin embargo, más tarde, en el campamento el esperado ósculo emergió durante el reparto de la gigantesca tarta (unos diez metros lineales) elaborada por el maestro chocolatero Ángel Urán y que se ofreció a los festeros y visitantes de la calle carthaginesa.

Los novios también recibieron honores y brindis por su felicidad en su recinto de Tropas de Aníbal. 

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