'Dime Tanit...'

El templo de Tanit, en el mágico marco del auditorio del Parque Torres, fue el lugar donde Himilce invocó a la diosa para conocer el destino de su esposa, Aníbal, y de Qart-Hadast.


Un augurio que "nadie presenció jamás" y que pudo suceder en Qart-Hadast. Con la mítica frase de la recordada Rosa Juaneda, sobre cuyo guión se desarrolla, gira el Oráculo de Tanit, uno de los episodios más misteriosos de los cartahgineses.



Un anciano, un guerrero y una mujer se presentan ante la pitonisa en busca de respuestas sobre sus respectivos futuros. Después, Himilce aparece preocupada y confusa. Aníbal había marchado a la batalla contra los romanos y no tiene noticias suyas. Teme lo peor. La diosa Tanit lanza su augurio. No es el esperado en ese tiempo, pero vaticina la 'inmortalidad' de Aníbal y el resurgimiento de la ciudad.



Es la base de la sipnosis de una obra con veinte actores con texto y cerca de doscientas féminas figurantes con antorchas que otorgan al auditorio un aspecto mágico. Destacar el buen estreno de las festeras que han encarnado los papeles protagonistas de Himilce (Carmen Pareja) y de la suma sacerdotisa.