• 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6

 

  

Buscar.

 

 

¡Hacia la victoria y mucho más!

La celebración de la conquista de Qart-Hadast no concluyó en el campo de batalla, pues las huestes de Escipión después llevaron a cabo la liberación de rehenes, la histórica doble entrega de coronas murales, la proclamación de la ley romana, el desfile de la victoria y un feriae latino en el campamento. GALERÍA DE FOTOS (pinchar aquí)

Escipión en la encrucijada de decidir quién fue el primer soldado que cruzó las murallas de Qart-Hadast


Qart-Hadast ha caído… ¡Viva Carthago Nova! Ha llegado el momento en el que Roma inicia un período de unos seis siglos en los que estuvo asentada en esta tierra y en las fiestas de Carthagineses y Romanos ese punto de partida se representa, tras la gran batalla, con la proclamación de la Ley de Roma, que tuvo como marco la fachada del Palacio Consistorial, aunque antes se llevaron a cabo dos pequeñas representaciones.



Una fue la continencia o clemencia de Escipión, dentro del capítulo de la liberación de las familias íberas que eran rehenes de los cartagineses que llevó a cabo para ganarse su favor en esta nueva etapa. Una de las rehenes era una joven prometida del príncipe Alucio. El conquistador romano tuvo la tentación de quedársela, pero al final accedió a las peticiones de su amado y la dejó en libertad.

El otro acto fue la imposición de las coronas murales, que Roma entregaba al primer soldado que cruzaba las murallas enemigas. En esta tierra, por única vez en la historia romana, se adjudicaron dos. Una para el infante Quinto Trebelio de la Legión IV y otra para el marino Sexto Digicio de la Legio II Navalis.



Continuó el programa con el desfile de la victoria de las legiones romanas, donde se exhibieron militares, civiles, dioses, brujos, esclavos y demás personajes, con los personajes infantiles de Escipión y Emilia Paula en camello. Se entregaron caramelos, chocolatinas y pócimas al público, además de ofrecerles combates adultos e infantiles. En la entrada al campamento esperaron los personajes principales de Escipión y Emilia Paula recibiendo uno a uno a todos los romanos. Después, sobre la medianoche, se celebró en la gran aldea un feriae para festejar con los festeros y visitantes la gran victoria.