El Mar Menor, hoy como ayer

Ha caído en nuestras manos un ejemplar del verano de 1989 de la revista que publicaba CajaMurcia, en el que afirmaban que la albufera estaba "sin rumbo" al tener pendiente la elaboración de sus directrices territoriales y su plan de saneamiento, destacando que era urgente llevar a cabo actuaciones para evitar que los vertidos y aguas residuales fuesen a parar a este pequeño mar.

En el artículo se destacaba la muy intensa transformación urbana debido a la promoción turística, pero no siempre con las infraestructuras necesarias. También se reseñaba que se habían puesto en regadío "más de treinta mil hectáreas terrenos que rodean la laguna", indicando que era urgente acometer actuaciones "tendentes a evitar la contaminación de la laguna" con la pretensión de que los vertidos y las aguas residuales "no fueran a parar al mar". El entonces director general de Recursos Hidraúlicos de la Comunidad Autónoma, en una entrevista, indicaba que una vez que el Plan de Saneamiento Integral del Mar Menor sea aprobado "no atenderá sólo vertidos urbanos, sino también medidas tendentes a impedir la contaminación por los vertidos de usos agrícolas, ganaderos y mineros". Se decía que la idea es que este plan estuviera terminado para 1991.