Aluvión de solidaridad algareña
La campaña de recogida de alimentos y productos sanitarios para ayudar a los afectados por la invasión rusa que se está desarrollando estos días en el pabellón de El Algar está siendo un gran ejemplo de implicación vecinal. La iniciativa fue de Inmaculada Sánchez López, conserje de la instalación, y este fin de semana sale el primer cargamento con estos productos a su lugar de destino. "Decidí colaborar habilitando un punto de recogida y la reacción del pueblo ha sido ejemplar. Poniendo un poquito cada uno de nuestra casas, podemos quitar mucha hambre, quitar mucho frío y curar muchísimas heridas", expresa.

La sequía es otra amenaza más en este principio de año, pero parece que da una tregua con el agua que está cayendo del cielo en la jornada de hoy de forma constante y muy positiva para el mundo agrícola, además de limpiar la atmósfera. Como se observa en las fotografías captadas esta tarde, está empapando bien.
Cartagena es una ciudad en la que su población varía de forma constante. A sus más de doscientos mil habitantes hay que sumarle una considerable población flotante, puesto que a los vecinos habituales hay que sumarle los que viven de manera transitoria bien por trabajo, por estudios o a pasar unos días de descanso o vacaciones. El puerto, la base naval y las distintas facultades, hacen que las personas que vienen a trabajar o estudiar de forma efímera en la ciudad busquen viviendas tanto en la capital como en las distintas localidades próximas.